La industria semillera Argentina emplea a más de 100.000 personas y detenta un VBP de 2.400 M US$. En exportaciones de semillas extensivas, se ubica 13° a nivel mundial y 1° a nivel regional.
El último caso denunciado fue en un campo ubicado entre San Jerónimo y Carcarañá, provincia de Santa Fe, uno de los distritos del país que más ha sufrido este tipo de hechos. La semana pasada hubo otro caso en Entre Ríos.
Fue una movilización masiva, pacífica y democrática. El pedido fue contundente y excedió a la situación de Vicentin
Del total de exportaciones de Argetnina, un 40,5% se atribuye al complejo sojero, maicero y triguero.
La producción finalmente alcanzó las 49,6 MTn, lo que refleja una caída interanual del 10%, como consecuencia al déficit hídrico que afectó al cultivo en plena etapa crítica.
El gobierno de Brasil decidió ampliar en 450.000 toneladas una cuota para importar trigo sin aranceles fuera del Mercosur y la medida ya generó protestas del sector exportador argentino en el Ministerio de Agricultura y Cancillería.
El diputado nacional del Frente de Todos Leonardo Grosso presentó un proyecto para prohibir “la aplicación terrestre, manual o mecánica, de agroquímicos a menos de 1500 metros de zonas urbanas, viviendas permanentes, escuelas rurales, asentamientos humanos, plantas apícolas (sic), producción e industrialización de productos animales; ríos, arroyos, lagunas, cursos, espejos, embalses, diques y pozos de agua”.
Otra vez las lluvias decepcionaron: no solo que no llegaron a Córdoba, apenas pisaron el sur de Santa Fe y el oeste de Buenos Aires. La ventana de siembra se achica con altas chances de una caída de, al menos, un 10% del área triguera en la región núcleo.
Pese a la recuperación de mayo hay un fuerte retroceso contra 2019 en el movimiento del mercado.
Los precios de trigo cierran con variaciones en terreno negativo en torno a 2,8 dólares en Chicago.