La estación marítima cerró el primer cuatrimestre del año con un nuevo récord , El trigo lideró el ranking con 916.567 toneladas , seguido por la cebada forrajera, con 687.234 toneladas y la cebada cervecera, con 373.477 toneladas.
Será el viernes 8 de mayo a las 16 horas a través de zoom streaming online. En el encuentro virtual, especialistas brindarán también la causa del fenómeno y proyecciones en el corto plazo.
En un contexto de emergencia sanitaria, económica y social a nivel mundial ocasionado por la pandemia del Covid-19, el sector agropecuario aparece como una de las actividades menos afectadas, fundamentalmente por su característica esencial de ser proveedora de alimentos.
La menor demanda de combustible durante la cuarentena le ha pegado fuerte a la industria de los biocombustibles. A tal punto que dos de las tres plantas radicada en Córdoba para la elaboración de etanol de maíz, para el corte obligatorio con las naftas, se encuentran paralizadas.
En el lanzamiento de la Campaña Fina, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires proyecta una producción de 24,75 M de toneladas.
Sin brecha cambiaria ni retenciones, el productor podría cobrar por cada camión vendido de soja hasta un 166% más que en la actualidad.
Los exportadores deben originar más maíz en el sur de Buenos Aires para completar cargas, llegando a pagar primas de hasta 20 dólares por tonelada por sobre el precio en Rosario para el cereal puesto en Bahía Blanca. El precio del cereal toca mínimos en 4 años y medio.
Según un relevamiento en base a datos oficiales realizado por Adrián Gutiérrez Cabello y Agustina Ciancio, de la Escuela de Economía y Negocios de la Universidad Nacional de San Martín, el año pasado el país vendió al exterior productos por US$65.115 millones. De ese valor, US$38.000 millones fueron aportados por el sector agropecuario y agroindustrial.
Entre enero y abril, el flujo de dólares fue un 17,8 por ciento menor al del año pasado. Los motivos de esta caída, según Ciara-CEC.
Si bien falta tiempo para sembrar, las proyecciones muestran una fuerte caída en la rentabilidad. El precio del cereal se ve presionado por la menor demanda de energía y buenas perspectivas de siembra en EE.UU.