Lo que nació como un proyecto territorial es hoy una realidad que mejoró casi 200 kilómetros, integrando a la producción, la educación y la salud. Apuntan a sancionar una ley que lo respalde como política de Estado.
La Argentina se enfrenta a cambios globales que generarán inminentes desafíos para la producción agropecuaria. En ese contexto, el INTA lleva adelante diversos estudios para gestionar amenazas ambientales asociadas al sector agroalimentario e implementa diferentes estrategias de remediación o restauración de ambientes. Algunas de las problemáticas que se abordan en distintos sitios de experimentación, están asociados a: degradación de bosques nativos por deforestación, incendios o erosión, de los mallines en la Patagonia por sobrepastoreo, áreas dañadas como consecuencia de las actividades extractivas -petroleras, canteras o mineras-, así como también el deterioro de suelos y aguas.
Informes privados advierten que el objetivo de liquidación de exportaciones por 3000 millones de dólares acordado entre el gobierno y las cerealeras para el Programa de Incentivo a las Exportaciones (PIE II), conocido vulgarmente como “dólar-soja”, podría no alcanzarse por la renuencia de los productores a vender sus granos.
Novedades en la plaza local en una semana de fuerte reactivación del Recinto de Operaciones de la BCR
La carga promedio de los buques se ubica en máximos que no se veían desde marzo de 2019.
El ingreso de camiones a puerto también se resiente.
Se calcula que ya han perdido un 80% de su potencial.
Son 200 mil ha de soja de primera y 400 mil ha de segunda que aún quedan por implantar.
Se ve desde floración anticipada, quemado de hojas, muerte de plántulas y hasta síntomas de fitotoxicidad por el intenso estrés termo hídrico.
Los futuros de soja cerraron casi en la neutralidad; el trigo finalizó con pérdidas y los futuros de maíz de manera dispar.