La Bolsa de Cereales provincial informó que se proyecta una caída interanual del 70 % aproximadamente en la superficie sembrada con girasol en el ciclo 2023/24, por la falta disponibilidad de agua al inicio de la siembra.
Cuando faltan pocos días para al asunción del presidente Javier Milei, el mercado agrícola argentino sigue manteniendo enormes distorsiones que afectan a los productores menos preparados financieramente.
En Entre Ríos, el área sembrada con maíz de primera se posiciona en un valor similar al registrado el año pasado que fue de 378.900 hectáreas.
Según reportes de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires y de la Bolsa de Comercio de Rosario, durante el mes pasado hubo precipitaciones por encima de lo esperado, lo que ayuda a que pueda continuar la implantación de soja y de maíz.
A futuro Dante Romano, investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, estima que habrá ventas en cosecha y retención más adelante, especialmente de soja.
Los cambios al Programa de Incremento Exportador tras el balotaje mejoraron el precio en pesos y estimularon las ventas, con una comercialización promedio de 100.000 toneladas de soja diarias.
Esta semana se realizó el primer Foro del Clúster de Proteínas Vegetales de la Argentina con el propósito de constituir en 2024 una asociación que integre a las principales empresas del rubro.
El último informe de las cámaras Ciara y CEC indica que se liquidaron u$s 1.003 millones de dólares. El nivel creció respecto a octubre, pero es muy bajo comparado con igual mes de 2022. La sequía y el clima poselectoral incidieron.
Además de un mayor uso del canje contra entrega de granos para la compra de insumos, en los distribuidores que venden estos productos se están haciendo más operaciones sin cerrar el tipo de cambio.
Argentina, en términos promedio a nivel nacional, estaría logrando producir apenas un 63% del rendimiento potencial alcanzable de soja de primera, mientras que en el cultivo de segunda esa proporción sería del 58%.